El oro de los Pobres de Óscar Formacio
Alejandro: ¿Qué
me dices de la pieza el Oro de los Pobres?
Óscar: Te
cuento que estas esculturas yo no las hice, pero son contextualizadas, ninguna
de esas cosas en esos objetos como tal yo los elabore, sino los ensamble, a
raíz de un rescate de un ejercicio escultórico que yo no ejerzo, pero otras
personas si lo ejercen inconscientemente lo tomo como un desecho. Así como
entender un cascajo, a diferencia del escombro, es un acto escultórico tras
empezar a hacer un ejercicio de construcción al momento de repillar el momento
de construir el muro y después poner toda la estructura eléctrica, el agua y
demás procesos para hacer una casa a través de un repellado, el cual consiste
en tener el concreto fresco o mezcla, y empiezan a lanzarla a la pared a medida
que sale un residuo que se cae al suelo que absorbe y se adapta en lo que está
a abajo, a partir de una acumulación que lleva a un volumen. Dicho volumen que
le encuentro un atractivo al no tener una forma, sino un residuo que tiene un
valor simbólico, más que económico o arquitectónico. Desde mi, lo veo como un
residuo de la construcción que proviene con la arquitectura y le combino con
algo para cruzarse, es decir, la búsqueda de metales, donde añado en la fase
primaria, como la varillas de latón, que a partir de un ejercicio que pienso
los materiales y las horas de trabajo que son un valor que tienen en las
economías detrás de esos valores que son simbólicos que contrastan su uso
arquitectónico o artístico que refiere a la decoración de elementos que se
ponen en la casa como los barandales o cualquier tipo de ornamentación. Además,
el cruce de dos ejercicios escultóricos como la máquina y al momento de empezar
el juego de equilibrio que estoy recontextulizando los valores simbólicos a
partir de lo industrial y manual. Empieza a cruzar estas formas escultóricas
tanto el volumen, el espacio y la tensión que juega con dichas esculturas hasta
ejercerse entre sí mismos. Todo esto es una práctica y un proyecto que empecé
desde 2017, pero oficialmente el 2018.
A: ¿Cómo fue el resultado de exhibir este proyecto en una exhibición?
O: La
pieza se expuso en la galería de la Alianza Francesa en noviembre de 2018 y
pertenece a un cuerpo de obra que se anunciaba como una práctica escultórica de
"inserticios" de varias áreas, entre la arquitectura, escultura y el
paisaje. La mayoría de estas piezas del "Oro de los pobres" la sacan
como parte del escombro y tengo que ir seleccionando y perpenando estos
residuos hasta después llevármelos. En otros casos, me meto a lugares donde están
construyendo y rescato residuos que estén frescos o secos, pero casualmente los
albañiles y todo el mundo lo consideran lo mismo entre escombro y cascajo en
momentos diferentes, como el residuo de un trabajo en la casa y su demolición o
siendo parte de ella.
A: Para ti, ¿Cuál es la importancia en el uso de los materiales en la arquitectura que proyectaste en esa escultura?
O: En esa
práctica, la entiendo como formas de posibilidades a partir de unos materiales
y ejercicios que no propiamente nosotros hacemos, sino podemos expandirlos o
desbordarlos en la escultura para transgredir sus propias áreas de ejercicio y
cómo pueden otros estar en áreas del arte como la arquitectura y me gusta lo
forma de empezar a entender la escultura como una forma expandida, pero que
termina siendo parte del arte, y a veces, un poco estar moviéndose en el mismo
espacio de una forma u otra que en el arte regresa siempre.
A: ¿Consideras realizar este tipo de proyectos a través del material arquitectónico o en otros caminos?
O: Si,
actualmente estoy trabajando en un proyecto relacionado con la arquitectura
desde la práctica del adobe, el barro y lo que me construye como "cholulteca"
en cierto tipo de arquitectura de diferentes épocas históricas.
El oro de los pobres (2018) de Óscar Formacio

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